Del primer contacto a la matrícula sin perder el contexto
Una institución recibe contactos de padres, responsables y alumnos con necesidades diferentes: valores, documentación, matrícula, segunda vía de factura, clase, calendario y eventos. En períodos de matrícula y rematrícula, un mismo recorrido puede involucrar Secretaría, Finanzas y Pedagógico.
Cuando el contexto
queda disperso.
Una institución recibe contactos de padres, responsables y alumnos con necesidades diferentes: valores, documentación, matrícula, segunda vía de factura, clase, calendario y eventos. En períodos de matrícula y rematrícula, un mismo recorrido puede involucrar Secretaría, Finanzas y Pedagógico.
Sin una operación organizada, el equipo pierde tiempo tratando de entender el historial, transfiere atenciones sin contexto y vuelve a pedir información que ya estaba en la conversación.
El flujo gana
continuidad.
Las conversaciones se dirigen a colas por departamento. Los campos personalizados acompañan vínculo, alumno o responsable, sede, curso y motivo del contacto. Un workflow con cadencia de toques da seguimiento a quien pidió información de matrícula y se detiene cuando el contacto responde. Las tareas con recordatorio quedan ligadas al registro, las campañas llegan a la base en la reinscripción y los informes muestran el embudo. El historial queda centralizado y las transferencias llevan el contexto.
Más claridad en
cada etapa.
Un recorrido.
Varias etapas.
Una madre ve una campaña y pide información de matrícula. Secretaría registra sede, grado y documentación, y una cadencia de toques le recuerda a la familia los próximos pasos hasta que responda. Una duda de pago pasa a Finanzas, que ya recibe el historial, y una tarea con recordatorio reclama la validación de la coordinación. En la reinscripción, una campaña llega a la base y el informe muestra el avance.